Gran éxito de El Efecto Mariposa, II Jornada Empresarial sobre Conocimiento y Desarrollo

Emoción. Talento. Valor.
Son las tres primeras palabras que se me vienen a la mente al rememorar lo vivido en la intensa mañana del 18 de mayo, en el “Efecto Mariposa”. Y creo que ahora tiene mucho más sentido el título, pues una sola mañana va a provocar y está provocando cambios en la forma de pensar de todos los que asistimos. Un ligero batir de alas…
El Cambio. Ese era el tema central y leit motiv del congreso. Como bien dijo Miguel Ángel Santamaría, alcalde de Colmenar Viejo que abría el evento, estamos en un periodo crucial de la historia en el que los cambios se están sucediendo a mayor velocidad que nunca . Cambios a todos los niveles, cambios incluso de paradigma, de modelos de negocio; cambios económicos, sociales y de escala de valores. Es por eso que ahora cobra más sentido que nunca estar preparados.
La única constante es el cambio. Esto lo sabe bien Isaac López, quien magistralmente hizo de maestro de ceremonias hilando las historias sobre cambio del resto de los conferenciantes. ¿Cambiar es posible? ¿Somos optimistas ante el cambio? “Hasta la carta más desesperada y triste, escrita por el más pesimista de los hombres, es optimista en sí misma, porque aspira a ser leída”. Rotundo SÍ, el que respondieron el casi centenar de asistentes que llenaban el pósito municipal.
Cambiar es posible, pero ¿qué debemos cambiar exactamente? ¿cuál es nuestro objetivo? Nacemos preparados biológicamente para cambiar, y esta capacidad se mantiene durante toda nuestra vida. Como bien saben en la NASA, mejor decir “estamos trabajando en ello”, que “Houston: tenemos un problema”. Podemos cambiar en equipo, para hacer que la suma sea más que cada una de las partes. Podemos usar todo nuestro potencial creativo para ello, sin olvidarnos de lo más importante: SENTIR, más que hacer. Debemos estar conectados a nuestras emociones, porque aflorarán en el proceso de cambio.
Competencia, presente, futuro.
Son las tres palabras con las que personalmente despido el congreso. Desde el balcón donde los estudiantes se asomaron a la realidad empresarial, desde la mirada de la experiencia de empresarios y autónomos, todos conectados compartiendo reflexiones en voz alta, con la mente abierta y la avidez de conocimientos de quien ve las cosas por primera vez, con ojos de niño. Receptivos al cambio pero a la vez conscientes, de que ellos mismos serán su motor.
Desde la Planta 607,
Ramiro Díaz.
Director de F5 Interactiva y Coordinador de Planta 607.













































































































